Mochileros!

Parece que por fin empieza poco a poco la nueva temporada de montaña y senderismo. Estamos en ese pequeño periodo en el que aún no hace demasiado frio por la noche ni mucho calor a medio día. Esto nos permite realizar actividades que combinen andar por el monte y dormir en la naturaleza.

A modo de arranque del calendario de actividades, hemos realizado una pequeña aventura tipo camping mochilero, en la Sierra Norte de Sevilla. Salimos de Sevilla en tren dirección la estación Cazalla-Constantina. Allí nos bajamos, con las mochilas bien cargadas, y nos dirigimos andando por la Via Verde hasta el camping La Fundición. Por esta ruta discurre también el GR-48. El objetivo es acampar una noche solo con lo que nos quepa en la mochila, de manera similar a cuando hacemos actividades tipo vivac.

El tramo entre la estación y el camping es corto. Tardamos en torno a 1h andando a buen ritmo. Aunque se trata de una pista forestal, esta discurre junto a la ribera del rio Hueznar, lo que le da cierto atractivo natural añadido.

Era mi primera vez visitando este camping, y tengo que reconocer que mi primera impresión cuando llegué no fue demasiado buena. Por esta zona, nos gusta mucho más el camping Batán de las Monjas. La recepción, descoordinada e ineficaz nos mareó un buen rato, hasta que conseguimos acampar lejos de la zona donde estaban apiñados todos los domingueros.

Cuando elegimos nuestro rincón para montar nuestro pequeño campamento, descubrimos que debemos estar en plena época de celo de insectos, pues los mosquitos intentan devorarnos. Nos pican incluso a través de la ropa. Cuando se va el sol y bajan un poco las temperaturas, por suerte, se calman.

Cenamos y como no tenemos mucho que hacer, procedemos a acostarnos. Una compañera del equipo se encuentra indispuesta durante la noche, con unos ataques de tos considerables, lo que nos tiene “en vela” gran parte de la noche. A las 4:00 de la madrugada nos encontramos despiertos la mayoría del grupo. Como tengo a mano el infernillo y unas infusiones de menta/tomillo, me pongo manos a la obra. Es otro recordatorio de lo que implican las aventuras en el medio natural: ya no estamos rodeados de las comodidades de un pueblo.

A la mañana siguiente levantamos el campamento y nos disponemos a coger el tren de vuelta. Es un privilegio tener un tren desde Sevilla que te deje en esta zona de Sierra Morena. ¡Pocos pasajeros tiene!

Un corto video, resumen de la experiencia:


La valoración general de la actividad creo que es positiva, incluso después de haber dormido fatal. Desde luego, ya sabíamos que a dormir bien no se viene a este tipo de aventuras :-)